contador de visitas
Now Playing Tracks

Las Crónicas De Kain: Break of Arkein

Llevo mucho tiempo esperando este momento, el momento de la verdad. Acabare con Sombra, con Astaroth y con su jefe, todo de un solo golpe.

 

                         Capítulo 5 Break of Arkein 1ª Parte

 

No podía esperar a Helem por lo que me las apañe para abrir un portal yo mismo. El concentrarse en la caída desde la montaña, en la posible muerte inminente, me hizo volver a sentirlo, Electricidad. El portal me llevo a la parte de atrás de Kahatar, justo donde una cueva se esconde de la gente, una cueva que lleva a las catacumbas de la ciudad.

Oscuridad, largos pasadizos, era fácil perderse pero no me paso. Al final del recorrido había dos puertas enormes cerradas. Tenían un dibujo en relieve grande, era el mismo símbolo que antes me acompañaba en un guante y que ahora lo hace en mi espalda.

Las puertas se abrieron solas. Una gran sala solo con un trono y una figura apenas visible sentada, estaba todo a oscuras.

-Al fin me has encontrado, Kain.

Entre sin decir nada.

-¿Qué te pasa? ¿Te ha comido la lengua el gato?

-Mi madre, la familia de Aelis, Conocidos de Oria, innumerables personas han perecido por tu culpa, disculpa si el verte me quita las ganas de charlar.

-Esas muertes de las que me acusas no las he cometido yo sino Astaroth y Abaloon.

-Pero están bajo tu mando.

-Hace años, muchísimos años, que Abaloon dejo de obedecer mis órdenes y Astaroth, bueno digamos que son bastantes impulsivos.

-Déjate de tonterías, muéstrate.

Chasco los dedos y las antorchas de la sala se encendieron.

Por su apariencia era un hombre mayor, de unos 50 años, vestía de forma humilde, como un campesino, no parecía el típico malvado.

-No malinterpretes mi atuendo, es solo que no quería olvidar de dónde vengo y adonde aspiraba llegar.

-¿Quién eres y que quieres?

-La pregunta no es que quiero sino que quería. Mis planes ya hace mucho tiempo que se murieron. Solo tenía un sueño, mostrar ambos mundos y aprender los unos de los otros pero ya todo se acabó para mí. Y quien soy no es ningún secreto, me llamo Vlad.

-Todas esas muertes, todas esas peleas, ¿para nada?

-Ya te lo he dicho, yo no ordene nunca la muerte de nadie.

-Vlad tiene razón el hace mucho tiempo que dejo de manejar los hilos de nuestro destino.

Astaroth al completo hizo acto de presencia.

-Sombra. Por fin te encuentro.

-Tu solo eres un insecto, Kain. Ahora mismo el único que me interesa es Vlad. Una cosa tengo que reconocer, me sorprende que te hicieras pasar por el recadero mientras tú mismo eras el cerebro, nos engañaste a todos. También me acabo de acordar una cosa, ¿ya se lo has contado, Vlad?

-Ya me ha contado lo que planeaba.

-No es eso. Él se hizo pasar por el recadero y uno de esos recados fue ir a tu mundo, Kain. Él es…

-Mi padre.

-Premio para el caballero. Bueno tenemos prisa y como ya está todo dicho, cazadora te toca trabajar.

Los cuatro se dieron la vuelta y se dirigieron a la salida mientras cazadora seguía de pie, quieta. Saco su arco y le disparo tres flechas a Vlad.

Corrí hasta él, mientras la cazadora se fue. Desaparecieron en la oscuridad del pasillo.

-Tengo que sacarte las flechas.

-Deja….lo. Tienes que acabar… lo que empecé. Acaba con el consejo… no les dejes tomar Ar….kein.

La sala comenzó a temblar y el pasillo por el que llegue se derrumbó.

-En el trono… botón en el reposabrazos del trono…

Se fue…

Sin dudarlo ni un momento deje el cuerpo de Vlad y busque el botón. Al pulsarlo se abrió un pasadizo en una de las paredes, dicho pasadizo llevaba a la sala del trono del castillo de Kahatar.

EN las calles ya había empezado. Al parecer los demás reyes habían hecho una alianza con Astaroth y les prestaron los ejércitos para atacar Kahatar. Quieren dar un golpe de estado.

-Su majestad, debe salir ya. Venga conmigo, usted sabe que soy el único que lo puede proteger de Astaroth.

-¿Va confiar en este delincuente?

Al parecer no caigo bien a los sirvientes ni a los soldados del Rey supremo.

-Raziel, no se lo diré dos veces. Solo usted puede salvar lo que queda de este reino pero para ello debe sobrevivir para luchar otro día.

-Me voy contigo pero sea cual sea tu escondite no será lo suficientemente bueno pero yo sé donde no podrán hacerme nada. Deberás escoltarme hasta el muelle de Derkon.

-Estoy de acuerdo pero dígale a alguno de sus hombres que saque a Boson, sin él no vamos a ningún lado.

Salimos por el pasadizo, tenía un desvió que improvise tirando un par de muros.

Arkein se estaba rompiendo y el único que puede recomponerla es el RE Supremo Raziel. Debe sobrevivir cueste lo que cueste.

In The End

Advertencia:

Algunas de los personajes están basados en personas reales pero en ciertas ocasiones sus personalidades y habilidades están cambiadas para la situación. Esta historia está adaptada a partir de una obra grande que escribí hace unos 3 años. Sin más preámbulos os dejo con In The End.

¿Qué harías tu si tuvieras 16 años y sucediese un apocalipsis zombi? ¿Quieres saber lo que hice yo?

 

                                                 Camino perdido

                                                      Infección

 

Pasaron varios días desde lo de Sara y los Hunter, y aun seguíamos en la carretera yendo hacia ninguna parte.

Una mañana llegamos a lo que parecía un pueblo fantasma. Era pequeño, no más de 15 casas, y un hospital, o eso parecía desde fuera.

-Esto es muy raro. ¿Qué hace un hospital en un pueblucho tan pequeño?- No pude evitar preguntarlo.

-Digo yo que los de este pueblo necesitarían asistencia médica en algún momento.- Contesto Dani.

-Sí, una consulta con un médico y una enfermera pero no un complejo como un hospital de una ciudad.

Rara vez cometo el error de sucumbir a mi curiosidad y esa vez sucumbí.

Nada más llegar a la puerta vimos algo raro.

-¿Qué hospital de pueblo necesita una cerradura electrónica?

Este sitio cada vez era más raro.

-Romero, te toca trabajar.

-Vale, Kei, pero necesito herramientas.

-Mira en el maletero, debería haber algo de utilidad.

No tardó en encontrar algunas herramientas y se las apaño para abrir la puerta rápido.

Les advertí de que tuvieran muchísimo cuidado. Revisamos todo el lugar pero no encontramos nada, aparte de que casi todas las puertas estaban cerradas como la de la entrada y no es plan ir una por un. Al no encontrar nada nos dispusimos a salir pero yo me quede atrás y al llegar a la puerta se cerró y bloqueó. Una de las puertas del pasillo se abrió y salió un hombre con una bata blanca.

-Enhorabuena, has sido elegido como nuevo conejillo de indias.

-¿Qué?

-Si te resistes la cosa se pondrá fea.

Desenfunde las dos pistolas.

-Prefiero resistirme.

-Es una pena.

Un cristal blindado callo delante del y las demás puertas se abrieron. De su interior comenzaron a salir cadáveres.

Me acerque a la salida.

-Romero más te vale abrir esta puerta cuanto antes.

 -Está bloqueado, voy tardar un rato.

Corrí por los pasillos matando lo que se me ponía delante y buscando una habitación “libre” y la encontré. Cerré la puerta y me apoye en ella. Cuando mire a mí alrededor vi que era una sala de torturas. Cuchillos, sangre por todos lados y un cuerpo atado a una silla con el pecho abierto.

Al cabo de unos minutos los golpes a la puerta cesaron, lo cual era algo sospechoso así que espere un poco y abrí la puerta con cuidado. No había nadie, se habían esfumado. Volví a la entrada y el medico seguía ahí, estático, no se había movido ni un milímetro.

-¿Qué es esto?

-Se podría decir que un centro de investigación.

-¿Pretendéis hacer una cura o algo así?

-No, eso es imposible. Lo que ya ha muerto y revivido no puede volver a como era antes. Pero si se pueden usar, controlar.

-Date por muerto.

-Kei, la puerta está abierta.

-Perfecto. Romero échame una mano. En algún lugar debe haber una sala de control, localiza la y cuando estés en ella avisa por radio.

-Vale.

No tardó mucho en encontrarla. Le dije que subiera el cristal y lo hizo.

Le pegue un tiro al médico en la pierna para que no escapara, luego lo empuje fuera de la zona de seguridad y le dije a Romero que bajara el cristal y soltara a las fieras. Dani y Santi se encargaron de la salida manteniendo la cerrada.

No grito, solo dijo que aun que acabara con este lugar había muchos más.

Cogí un portátil que había en la sala de control y volamos el resto destruyendo todo lo que contenía aquel centro de investigación.

Ahora ya tenemos un lugar al que ir, más bien muchos lugares a los que ir.

 

                                                 Camino perdido

                                                 Fin de Infección 

In The End

Advertencia:

Algunas de los personajes están basados en personas reales pero en ciertas ocasiones sus personalidades y habilidades están cambiadas para la situación. Esta historia está adaptada a partir de una obra grande que escribí hace unos 3 años. Sin más preámbulos os dejo con In The End.

¿Qué harías tu si tuvieras 16 años y sucediese un apocalipsis zombi? ¿Quieres saber lo que hice yo?

                                      

                                         Camino al infierno

                                         Demonios 2ª Parte

 

No tardamos en idear un plan sencillo para acabar con los Hunters.

-Hemos enviado a varias personas a explorar el edificio. Hay unos 20 hunters en el sótano.

La información de Sara resultaba ser útil.

-El plan es sencillo. Uno se cuela y dela mochila en el sótano, nos alejamos y detonamos el C4. Los que sobrevivan los rematamos antes de que puedan regenerarse.

-Muy bien Sara, pero ¿Quién va pringar? porque yo ya he tenido suficiente con el que me cargue hace un rato.

-Iré yo misma. No tiene que jugársela nadie más.

Había alguien que no parecía contento con la idea pero, Romero, no discutió.

Nos quedamos en el coche mientras Sara llevaba los explosivos. No le llevo más de 5 minutos. Monto en el coche y retrocedimos.

-Sara, ¿Haces los honores?

Le pase el detonador.

Un edificio de 4 plantas se desplomo justo enfrente de nosotros. Romero y yo salimos del coche  y nos acercamos a los escombros, esperando a los supervivientes. No hubo muchos y todo fue rápido y sin problemas.

En un día erradicamos un nido de Hunters y salvamos a lo que Sara llamaba, La resistencia.

Ella nos llevó hasta su “base” e informo a sus jefes. Ahora ya podían volver a las calles. Al parecer ellos querían fortificar una parte de la ciudad pero son muy pocos y tardarían algo de tiempo en hacer una barricada resistente.

Durante cuatro días nos quedamos y ayudamos a fortificar su pequeña ciudad. Algo que nos aportó unos buenos beneficios. Para agradecernos la ayuda nos dieron armamento militar de una base cercana.

Mientras pasaban los días, Sara y Romero intimaron. A él se le veía de lejos pero o creía que ella le siguiera el juego. Yo mientras solo pensaba en salir de aquel infierno y volver a la carretera.

El día que nos fuimos no pararon de decirnos que debíamos quedarnos, pero ese no era sitio para nosotros. Sara se queda y Romero tomo la decisión de seguir con nuestro viaje pero le prometió que algún día regresaría.

Esa fue la última vez que veríamos a Sara con vida.

 

                                              Fin de Camino al infierno

                                  Fin de Demonios 2ª Parte

 

Este ha sido un capitulo corto para terminar el inicio de In The End. El próximo capítulo comenzara la historia y procurare que se un poco más largo que los anteriores.

Una pequeña noticia + Las Crónicas de Kain: Break of Arkein

 La semana pasada dije que por culpa de problemas con el Word y el Windows 8 no pude subir capítulos y que esta semana subiría 2 de Las Crónicas de Kain y 1 de In The End. El de In The End no va poder ser aún sigo con los dichosos problemas, que espero solucionarlos pronto, pero para la semana tendréis 2 solo de In The End.

 

 

                                    Capítulo 4 Más Allá…

 

 

En cuanto salió el sol seguí con mi viaje, y me dirigí hacia el paso de las montañas. La manera más rápida de llegar a mi destino pero es u paso peligroso y difícil pero tengo que darme prisa.

 El camino era duro, la nieve obstaculizaba el caminar pero no pararía, tengo que llegar.

Un camino estrecho, un paso en falso y caes al vacío. En ese lugar sucedió.

Una flecha atraviesa mi espalda. Me giro y otras tres le siguieron, al hombro izquierdo, al estómago y al pecho, perforándome el pulmón derecho.  No veía al arquero pero para el tiro final se acercó.

Había escuchado rumores sobre una mujer Drow que vestía toda de cuero con un arco. Decían que nunca dejaba escapar una presa y era certera por lo que la llamaron la Cazadora y se creía que es una de 5 cinco de Astaroth.

-Sombra te envía saludos.

Saco una flecha del carcaj y la coloco en arco. Apunto y disparo. Me tire al vacío y la flecha paso a escasos centímetros de mi cara.

-¿Este… es el fin?

No, no lo era. Algo en mi interior no quería que esto se acabara.

Electricidad. Sentí una corriente recorriendo mi brazo derecho y luego una luz a mis espaldas. Cuando quise darme cuenta estaba encima de una mesa rota en el salón de la casa de Helem. El ruido de la caída sobre la mesa alerto a Auri y Aelis que estaban en la cocina. A los pocos segundos de aterrizar sobre la mesa me desmalle.

Me desperté en mi cama, con todo el torso vendado. A lado estaba Auri sentada en una silla.

-¿Las vendas han sido idea tuya?

-Sí, tenía que hacer algo y Aelis no me dejaba llamar a una ambulancia.

-Te lo agradezco pero ninguna de las dos eran necesarias. La curación básica de Aelis ayudo a mi cuerpo a arreglarse solo.

En realidad no ayudaron a mi cuerpo sino a mi pasajero oscuro.

-Nunca me había sentido tan impotente. No había nada que pudiera hacer y podías morir.

-No debes ser dura contigo misma.

-He… he visto tus cicatrices.

-He tenido muchas peleas. Quisiera decirte mas pero es mejor que no sepas nada.

-Solo quiero saber por qué luchas. Aelis me hablo de tu reputación con los lugareños del sitio ese al que siempre vuelves.

-No lo hago por ellos. Lo hago por mí, por ti, por tu hermano y por tu madre. Cuando acaben con ese lugar vendrán aquí y eso lo tengo que impedir.

Me levante y me quite las vendas, las heridas ya estaban totalmente curadas. Me vestí.

-¿Qué hora es?

-Las 5 de la tarde.

-¿Y tu madre?

-No vuelve hasta mañana. Tiene mucho trabajo últimamente.

-Tendré que ir junto Josh.

-Él se fue a una inspección en no sé que lugar. Cosas de CICAM.

-Joder. No puedo esperar un día.

En ese momento entra Aelis.

-Auri, alguien llamado Josh esta al teléfono y pregunta por ti.

Bajamos todos y cogí el teléfono.

-¿Qué pasa, Josh?

-¿Kain? Escucha alguien va ir a tu casa, van por tu hermana y sus hijos.

-¿Quién viene?

-No lo sé, no he podido conseguir más información.

-Ya me ocupo yo de descubrirlo.

Colgué.

-Auri, ve a por tu hermano e id a casa de Josh. Bajo una de las macetas hay una llave. Aelis, protégelos con tu vida.

-Puedo quedarme y ayudarte…

-No discutas. Cuando lleguéis llama a tu madre y avisadla. Os vais tener que quedar una temporada con Josh.

No tardaron ni un minuto en irse. Yo salí a la calle y espere pero no hizo falta mucho tiempo.

Me pare en medio de la carretera mirando hacia el coche. No deceleraba más bien aceleraba. Levante el brazo derecho hacia el coche y levante el dedo corazón. En cuanto estuvieron a unos 20 metros pise el suelo con fuerza.

“Levántate”

Una pequeña columna de asfalto golpeo el coche levantándolo y haciéndolo girar en el aire. Mientras pasaba por encima de mi podía ver a través del parabrisas a los ocupantes.

El coche quedó volcado y el que iba en el asiento del copiloto murió en el acto. Pero el conductor no y consiguió salir del coche. Me acerque lo empuje hacia el pesado de chatarra que tenía a sus espaldas y lo agarre del cuello.

-¿Quién te envía, Sombra o su jefe?

-¿Sombra? Nosotros venimos por orden del Consejo, quieren retenerte lo máximo posible en este mundo.

Le partí el cuello, ya sabía lo que necesitaba, ahora solo me falta volver cuanto antes.

Las Cronicas de Kain: Break of Arkein

¿Cuántas veces abre visto la muerte de cerca? Es algo que te marca. Pero el acto de matar es algo que aun marca mucho más y no lo digo con sentido de mala persona o lago por el estilo. Matar no siempre es un acto maligno y hay veces que se debe hacer. Es gracioso he visto muchas veces la muerte de cerca pero ahora lo puedo decir literalmente y no solo la vi, hable cara a cara con ella.

                  

 

                                      Capítulo 3 DEATH

 

Roarn, ciudad de ladrones, asesinos, prostitutas…. Si es pecado o ilegal aquí lo encontraras. Es curioso que una de las cinco ciudades importantes de Arkein sea una cloaca. Unos la llaman la ciudad del pecado y otros la ciudad sin niños, porque no vas a ver críos por ninguna calle. Un paraíso para adultos.

Busque la taberna del Drow Borracho, nombre que le viene por el dueño. Al abrir la puerta busque la mesa con menos luz y la encontré en una esquina apartada de la barra. Allí encontré a lo más bajo entre la delincuencia, Phykas. Me acerque, deje la mochila en el suelo y me senté.

-¿En qué te puede ayudar, amigo?

Se inclinó hacia delante mostrando su rostro.

-Nunca te lo había dicho antes pero de todos los elfos que he conocido tú eres el más feo, vuelve a las sombras.

-No te pases, Kain. ¿En qué puedo ayudarte?

-Información.

-¿Tienes con que pagar?

Metí la mano en la mochila y saque una caja pequeña que contenía un anillo.

-Puedes sacar unas 500 monedas de oro fácil, más si lo vendes en una tiendecita de Kahatar. El dueño compra estas extrañas piezas por altos precios, su nombre es Boson.

 -Solo es un anillo.

-Lo que importa es la piedra que tiene, es muy valiosa.

-Muy bien ¿Qué quieres saber?

-El consejo.

-Se lo que todos saben. Son un misterioso grupo de tres personas, si es que son humanos o de alguna otra raza conocida ya que nadie les ha visto la cara ni tan siquiera las manos, que aparecieron ya hace más de 500 años.

-¿Cómo van ser humanos o de otra raza conocida si llevan vivos medio siglo?

-Hay maneras de lograr la inmortalidad o al menos la longevidad.

-Nadie sabe cuál es su objetivo ni tan siquiera si lo tiene, se convirtieron en los consejeros del Rey Supremo y así se quedaron hasta el día de hoy.

-¿Y de Astaroth?

-Últimamente hay un rumor sobre ellos. Se dice que han visto a gente extraña merodeando cerca de la entrada a las antiguas catacumbas de Kahatar y una de esas personas la reconocieron, era Sombra.

-Toma el anillo, te lo has ganado.

Me levante.

-Espera, ¿vas  a salir ahora? Son varios días de viaje y ya casi anochece.

-Me refugiare en alguna cueva o lo que encuentre, si hace falta dormiré a la intemperie que no sería la primera vez. Tengo que llegar cuanto antes.

Salí de Roarn y puse rumbo hacia Kahatar. Tendría que cruzar el paso de las montañas para poder llegar lo más rápido posible y ese paso es un camino peligroso pero la hare.

En menos de hora y media, el sol se puso y la noche se trajo una pequeña tormenta. Busque un lugar donde refugiarme y encontré una vieja mansión abandonada. Parecía normal asique entre y cuando me disponía a buscar una cama escuche voces.

-Un vivo.

-Sí, es un vivo.

-Tiene mucha energía

Había muchas voces pero miraba alrededor de mí y no había nadie no lograba ver nada. Enfrente de la puerta principal, al otro lado de la sala, había dos escaleras q llevan al segundo piso y una de las voces provenía de ese piso, pero estaba todo muy oscuro y no veía nada desde el primer piso.

-¿Hola?

-Nos ha oído.

-Habláis demasiado alto. Os tengo dicho que os calléis.

-Hace años, en un viejo pueblo, escuche una historia. En una mansión a media noche se escuchaban voces y música, era una fiesta, pero esa mansión estaba abandonada y nadie haría una fiesta en una mansión abandonada salvo que seáis unos muchachos aburridos que solo queréis pasar el rato pero ese no era el caso. Se creía que estaba embrujada, decían que la muerte la rondaba.

-¿Muerte? Se podría decir así, Kain.

-Tú prefieres La Segadora de almas.

-La Segadora es mi guadaña.

Un manto oscuro que flotaba bajo las escaleras. En cuanto bajo se acercó a mí y con su huesuda mano izquierda retiro la capucha que le cubría el rostro. Un rostro que no era rostro era hueso, era una calavera con una luz azul en sus ojos.

-Me sorprende, no has ni parpadeado.

-He visto cosas peores en la guerra.

-Ah sí, Afganistán, Irak…

No esperaba que supiera de mi pasado en el otro mundo.

-¿Qué pasa? No te lo esperabas, Mike. Perdón, Kain. A veces se me olvida quien eres. ¿A ti no te pasa?

-¿Qué quieres de mí?

-Nada especial, solo tu alma. Te ha llegado la hora, tu hilo ha sido cortado. Y ya que estoy me quedare con tu poder.

-Eso es gracioso. Aparte de mi nadie ha sobrevivido al recibir parte de mi poder.

-Te olvidas de que no estoy viva. ¡Soy la muerte! ¡La Parca! Nadie se salva de mí y consigo lo que deseo y ahora deseo tu poder.

Estiro el brazo con la palma hacia arriba y una guadaña apareció en su palma.

-Vuelve a tus sombras ahora que aun puedes.

Se lanzó encolerizada con la guadaña. Agarre la hoja, tire con un poco de fuerza y se la arrebate. Hice un par de movimientos con la guadaña, acostumbrándome a su peso y su alcance.

-Te lo advertí.

Le corte a la altura de la cintura dividiéndola en dos. Mientras el torso caía al suelo hice otro corte, este en el cráneo dejándolo abierto. En su interior había algo, una luz azul.

La muerte se arrastraba intentando escapar.

-Aléjate. No eres humano, eres un monstruo.

-Tiene gracia que tú me llames eso.

Puse mi pie sobre su espalda y la hoja de la guadaña en su cuello. Tire de la dalla separando el cráneo del torso.

-Veamos qué es eso de tu cabeza.

-No, no lo toques.

Cogí la guadaña con la mano izquierda y con la derecha agarre aquella luz que a los pocos segundos penetro en mi mano. No entendí que había pasado pero el cráneo se haba callado y sus ojos apagados. Cuando cambia la guadaña de mano esta última empezó a palpitar y la guadaña desapareció. Al parecer me había convertido en el nuevo dueño de la Segadora de Almas.

 

Las Crónicas de Kain: Break of Arkein

¿Cuánto llegas a saber de la gente que te rodea? ¿O de ti mismo? ¿Cómo sabes que es verdad y que es mentira? ¿Cómo sabes quién eres en realidad cuando toda tu vida ha sido una farsa, una mentira? A veces no sé quién o que soy. A veces no sé qué o quiénes son los que me rodean. A veces cierro los ojos e imagino que estoy en una cama de un hospital, en coma y que Arkein, Boson, Aelis, Abaloon y Astaroth son solo un sueño, una ilusión que mi maltrecho cerebro ha creado. Pero luego abro los ojos y veo a Aelis, el paisaje de Arkein y sé que sigo aquí, peleando y que aquí seguiré hasta que muera.

 

                     Capítulo 2 La tumba de un amigo

 

-Apártese de mi camino, General.

-Vas tener que apartarme tú si quieres salir de Kahatar.

-No hace falta. Eres un soldado, un guerrero, y hay algo que tú y los que pelean como tú nunca podrán derrotar en una pelea justa.

-¿Y qué es?

-Un mago, y no es por hacerme el chulo pero soy de lo mejor de Arkein.

Me agache y puse mi mano derecha en el suelo.

“Ábrete, puerta del infierno”

El suelo se abrió, llamas salieron del agujero y no fue lo único. Entre el fuego una bestia salió, era cerbero.

-Te presento a mi chucho. Os dejo para que  juguéis. Cerbero… mátalo.

Se tiró encima del general y mientras ellos “jugaban” Salí caminando de la plaza junto Aelis.

Las calles estaban desérticas, no había un alma.

-¿Cómo…?

-Los grilletes. No eran los adecuados para mí. Eran… normales.

-Pero…

-No lo sé. Tal vez Boson los cambio de alguna manera. No sé cómo paso pero paso. Por cierto se te notaba muy preocupada.

-Claro que estaba preocupada, te iban ejecutar.

-Apartaste la mirada cuando el verdugo se disponía a decapitarme. Te vi entre la multitud

-¿Por qué dijiste eso de un milagro?

-Quería darle  un poco teatralidad.

-¿Y cerbero?

-Solo tiene que aguantar hasta que estemos fuera de Kahatar.

-Deberíamos desaparecer. Va haber mucha gente buscando nos.

-Tienes razón, Aelis. Y por mucho que me joda solo hay un lugar seguro al que podamos ir.

Le mande una carta a mi hermana y abrió el portal.

-Hermano, ya te echábamos de menos.

-Helem, esta es Aelis.

-Encantada de conocerte, Aelis.

-Por fi puedo conocer a la hermana del Gran Demonio Kain.

-No te pases, Aelis, y no vallas divulgando de donde vienes ni lo que puedes hacer. El uso de la magia queda restringido a situaciones de vida o muerte. Tranquila Helem, será un día o dos como mucho.

-No pasa nada. Jared y Auri estarán entretenidos enseñándole  a Aelis la “magia” de este mundo.

-Voy salir un par de horas. Aelis compórtate y no lo flipes mucho.

Sé que no me entendió pero pronto lo comprendería.

Con el tiempo he perfeccionado una “técnica” de camuflaje. Hace parecer mi mano de demonio una normal. Solo es una ilusión pero es muy útil para no llamar la atención.

Tras una hora caminando llegue a mi objetivo, el cementerio. Busque la tumba de Nick.

“Héroe de guerra, salvador de vidas y gran persona”

-Yo no lo habría dicho mejor. Te debo una disculpa por… todo. Nunca debí haber sido tan confiado durante aquella misión pero me confié y te hirieron y por eso has acabado aquí. Al menos en el otro mundo sigues siendo el Caballero Blanco que lucho contra Abaloon.

Después de unos minutos  frente la lápida de Nick busque la de mi madre.

-¿Quién eras, mama? El hijo de puta con el que te acostaste pronto se reunirá contigo en el otro barrio. Te juro que matare a ese bastardo.

Desde que fue enterrada no volví a visitar su tumba.

Volví a casa y Aelis estaba viendo la tele, no se creía lo que veía. En ese momento vi una oportunidad.

Pasó el día y le siguió la noche. Aelis dormía en mi habitación y yo me quede en el sofá.

Un día. Con eso me bastaba para que en Arkein se calmaran las cosas. Pero ¿Cuál sería mi próximo movimiento? Necesito saber que planea el Consejo y necesito información sobre el que manejaba a Abaloon. Solo hay una persona, aparte de Boson, que le vendería información a alguien como yo.

Paso la noche y llego la hora de partir. Helem preparo el portal. Cogí la mochila de Aelis y me fui. Antes le deje una nota explicándole que debía quedarse un tiempo y vivir en paz, en un mundo sin asesinos en cada esquina.

Al atravesar el portal estaba justo donde quería.

-Bienvenido a Roarn, señor.

 

In The End

Advertencia:

Algunas de los personajes están basados en personas reales pero en ciertas ocasiones sus personalidades y habilidades están cambiadas para la situación. Esta historia está adaptada a partir de una obra grande que escribí hace unos 3 años. Sin más preámbulos os dejo con In The End.

¿Qué harías tu si tuvieras 16 años y sucediese un apocalipsis zombi? ¿Quieres saber lo que hice yo?

                                      Camino al infierno

                                      Demonios 1ª Parte

 

-Te voy a devorar.

-Aun no acabo de acostumbrarme a esto.

-No vas a tener tiempo de hacerlo.

-¿Qué eres?

-Los tuyos me llaman Hunter. Basta de charla, esta es la parte en la que corres y yo te cazo.

-No me gusta el guion, ¿te importa si improviso?

Desenfunde las ATM y lo cosí a balazos. Pero no se inmutaba, las balas lo atravesaban y sus heridas se cerraban.

-Ahora que ya has hecho el numerito del vaquero me toca  actuar.

Se hizo invisible.

-Cabronazo.

Guarde las pistolas y desenvaine la katana.

La cosa se ponía fea, no paraba de mover la cabeza buscándolo pero no lo encontraba.

-Te estas burlando de mí. Te crees superior, una especie de dios.

No conseguí picarlo para que hablase y se delatase.

-Plan B.

Mire hacia los escaparates de las tiendas cercanas y vi una ferretería con unos cubos de pintura. Le dispare al cristal y corrí hasta el escaparate, cogí un cubo, puse mi espalda contra el escaparate de la tienda de al lado, abrí el cubo de pintura y espere.

El silencio era absoluto, fueron los 20 segundos más largos de mi vida. Calmado y en silencio espere hasta que el hunter hizo su movimiento. Escuchaba sus pasos, lentos y pesados. Dio unos pocos pasos y paro en ese momento tire pintura alrededor de mí pero no manche nada aparte del suelo.

-Estúpido humano.

Estaba encima de mí, sujeto al cartel de la tienda.

-Te pille, lagartija.

Le tire la pintura q quedaba y le manche. En ese momento se arrojó hacia mí pero logre esquivarlo. Con la katana en una mano y una ATM en la otra aproveche la situación. Mientras me acercaba lo cosí a tiros y una vez a su lado tire la pistola. El seguía en el suelo curándose poco a poco.

-No gastes energía en curarte, no vas tener tiempo.

Agarre la katana con las dos manos y lo decapite. De esta no se pudo curar.

-No eres un Dios y mucho menos superior a los humanos. Solo eres un pobre diablo que no conoce sus limitaciones.

Cogí la pistola del suelo, la recargue y la enfunde. Acto seguido encendí el walki.

 

-Coche aburrido aquí muerte divertida, el trabajo esta hecho. Corto.

-Valla mierda de nombres se te ocurren.

-No te pases, Romero. ¿Dónde estáis?

-No muy lejos. Debes venir cuanto antes, la chica se ha clamado y debes oír lo que nos ha contado.

No tarde ni 10 minutos en encontrarlos.

-Haber ¿Qué pasa?

-La chica se llama Sara y es parte de la resistencia contra los muertos. Tenía una misión pero el bicho ese que nos encontramos ataco a su equipo y ella quedo tocada por la matanza. Su misión era acabar con un nido de esos bichos.

-Joder Romero, casi te cuenta toda su vida. Antes de que pidas nada, conmigo no cuentes. Ya me costó cargarme a uno como para cargarme un nido de esas cosas.

-Por el día están como dormidos, les gusta cazar por la noche. Solo tenemos que colarnos en el edificio y poner el C4.-Por fin me hablo ella directamente.

-¿Os atrevéis?-Pregunte.

-¿Acabar con un nido de monstruos del cual las posibilidades de salir con vida son prácticamente nulas? ¿Cuándo vamos?- contesto Dani.

-Santi tu conduces.

                               

                                      Camino al infierno

                                 Fin de Demonios 1ª Parte

Las Crónicas De Kain: Break of Arkein

¿Cómo definir el bien y el mal? La diferencia entre el bien y el mal no es tan grande como debería. Una persona de apariencia inofensiva puede ser el asesino más depravado y brutal que allá conocido el mundo. ¿Qué haces cuando te encuentras atrapado entre la luz y la oscuridad?

 

                                   Capítulo 1 El consejo

 

-Rey supremo, hemos llegado a una conclusión. A corto plazo, la captura y ejecución del fugitivo Kain, es buena para el pueblo de Kahatar y de todo Arkein.

-Entonces muy a mi pesar será ejecutado.

-Espere, debe escucharnos. A largo plazo su ejecución será muy perjudicial para el pueblo para Arkein y aún más para todo el mundo.

-El pueblo me pide su cabeza. Por mucho que quiera no puedo darle un indulto sin arriesgarme a una revolución.

-La ejecución se llevara a cabo. Debes cumplir el deseo del pueblo.

-Perdonen que allá molestado al Consejo con tan nimio problema.

El día se acerca, lo noto. Mi cabeza rodara por la plaza de Kahatar. He aplazado este momento durante año y medio. Al menos me he podido quedar con mi ropa, esos cobardes no se atrevieron a ponerme los harapos que llevan los prisioneros y yo me negué a ponérmelos.

Encadenado a un muro día y noche sin una triste ventana y una puerta que nunca se abre. Nada de visitas, almenas hasta el día antes de mi gran momento.

-Tienes visita, Kain.

La puerta se abre y para mi sorpresa aparece el Rey supremo de Arkein.

-Tienes mala cara, Kain.

-Mírate a un espejo. ¿Qué coño quieres?

-Al parecer no has perdido tus fuerzas, aun. Hay algo que deberías saber. El consejo cree que no debes ser ejecutado y yo también lo creo.

-Pero… nunca puede faltar un pero.

-pero el pueblo quiere tu cabeza.

-Y yo la de ellos.

-Si te doy un indulto podría suceder una revolución que acabaría con un montón de muertes.

-Entre ellas la tuya.

-Tu ejecución será mañana. Debes escapar.

-Ojo al dato. Grilletes selladores de magia, cadenas que absorben energía mágica, muro resistente contra todo tipo de magia y puerta que se sella al detectar magia y cuando una puerta de magia selladora se cierra olvídate de salir por ahí.

-Debe haber alguna manera.

-Déjalo. Tú encárgate de tus problemas que de los míos ya me encargo yo.

-Pero…

-¡Guardia! El rey supremo ya se va, abre. Lárgate.

Llego el momento. Mientras los guardias me escoltaban a la plaza escuchaba el discurso del general de la guardia que se dirigía a las masas que esperan mi cabeza. Su voz entra por las pocas ventanas de las jaulas para humanos y por la de los pasillos.

-Hoy pondremos fin a la tiranía del Demonio Kain.

-Ni que fuera Pinochet.

-Hoy se verá el fruto del trabajo arduo de la guardia del rey.

-¿Trabajo arduo? Si ni siquiera me pillaron ellos mismos en teoría me entregue.

-Hoy acabaremos con el mal  de una vez por todas. Hoy empieza una nueva Era, una Era marcada por la paz.

Al salir el sol me cegó unos segundos. Los soldados me llevaron hasta la roca cubierta de sangre.

El rey estaba en el balcón rodeado de su familia y algunos sirvientes y guardias.

-Mi rey, debe dar la orden para que comiencen.

-¿Por qué la gente no me ve?

-¿Qué no ven?

-Al hombre. Ven la mano de un demonio pero no al hombre que se oculta tras ella.

-Mi Señor, la orden…

-¡Comiencen la ejecución!

-¿El bastardo quiere decir algunas palabras?

-De nada. Os he salvado el culo y me lo agradecéis ejecutándome. Si por algún milagro, ya sea divino o demoniaco, sobrevivo no me pidáis que luche por vosotros.

Me arrodille y puse la cabeza sobre la roca.

-¿Creéis que se rendirá?

-No es su estilo. Ya veis como acabo Abaloon.

-Tienes razón nosotros le contamos al rey lo que creía que pensábamos pero más bien es lo que sucederá. Necesitamos a Kain de nuestra parte.

Al tocar mi nuca la hoja se quebró en mil pedazos.

-Toma milagro.

Los grilletes cedieron.

-Que comience el caos.

La gente empezó a correr como loca. Los guardias no sabían que hacer mientras yo caminaba hacia Aelis. Pero el general no me iba poner las cosas fáciles.

-¿A dónde crees que vas? Tu vida se acaba aquí y ahora.

In The End

Advertencia:

Algunas de los personajes están basados en personas reales pero en ciertas ocasiones sus personalidades y habilidades están cambiadas para la situación. Esta historia está adaptada a partir de una obra grande que escribí hace unos 3 años por lo que los primeros capítulos serán breves y con poca acción. Sin más preámbulos os dejo con In The End.

¿Qué harías tu si tuvieras 16 años y sucediese un apocalipsis zombi? ¿Quieres saber lo que hice yo?

     

                                   Camino al infierno

                                            Demonio

 

Llevábamos ya un par de semanas en la carretera y no habíamos encontrado nada aparte de cadáveres y más cadáveres.

Durante esas semanas aproveche a practicar con la katana y fui cogiendo soltura. Necesitaba la destreza para combatir los enemigos que me enfrentaría.

Un día por fin vimos una ciudad en el horizonte y decidimos ir por comida y un lugar donde descansa.

Miramos en el GPS y vimos que había un modesto motel perfecto para pasar la noche y no muy lejos de una modesta tienda para poder abastecernos.

Romero y yo nos bajamos en la tienda y los demás continuaron hacia el motel para limpiarlo. No tuvimos problemas dentro de la tienda, solo un par de cadáveres que no opusieron demasiada resistencia, la sorpresa fue cuando salimos.

-¿Lo has oído?

Pregunto Romero.

Había algo en el callejón junto a la tienda.

-Está oscureciendo, debemos irnos.

-Solo echare un vistazo rápido.

Encendió la linterna y se metió en el callejón. Al poco tiempo me llamo.

-¿Qué sucede?

-Es una chica, pero no sé qué le pasa. No tiene heridas visibles pero no me contesta.

-Déjame ver.

Me acerque y le tome el pulso.

-Acelerado.

Le mire las pupilas.

-Joder, dilatadas. A eso súmale una mirada inexpresiva y que no te haga caso.

-¿Qué le pasa?

-Está en estado de shock.

-¿Entra dejarla aquí en las posibilidades?

-Tomate esto en serio. Tenemos que ayudarla.

-Quítale la mochila y pásamela, tu llévala a ella yo te cubriré.

Mientras nos dirigíamos al motel la chica no paraba de balbucear algo sobre un demonio, casi ni se le entendía.

En cuanto llegamos al motel la metí en una habitación, le di un 38 a Paula y le dije que si intenta algo extraño que le pegase un tiro. Mientras los demás nos metimos en otra habitación a discutir.

-Esa chica debe ser una terrorista.

Al abrir la mochila estaba llena de C4.

No tardo en hablar romero.

-¿Qué hacemos?

-Fácil, si despierta y ha vuelto a sus cabales, le damos la patada y que se busque la vida.

Le conteste.

-Ahí fuera está vendida.

Replico.

-Romero tiene razón.

Le secundó Santi.

-¿Por qué no lo consultamos con la almohada?

Sugirió Dani.

Todos estaban de acuerdo y también acordamos las rondas de vigilancia. Me tocaron las 3 primeras horas.

 La noche pasaba tranquila, al menos durante la primera hora y media, cuando al muy extraño sucedió.

Escuche algo fuera por lo que me asome a la ventana y vi a un hombre correr, más bien huir, cada pocos segundos miraba hacia atrás. No entendía nada y la cosa se ponía peor. De repente, sin haber nadie ni nada cerca de él, su pierna izquierda se separó de su cuerpo. El hombre agonizaba en medio de la carretera. A la pierna siguió su mano derecha y luego la cabeza. Era un baño de sangre pero no había nadie cerca del cuerpo. Algo lo estaba devorando delante de mí y no podía ver que lo hacía.

El cielo nocturno se despejo y la luz de la luna, como si de un foco se tratase, ilumino el cuerpo. No había nada hasta que se mostró.

Era una mezcla entre lagarto y un hombre. Estaba cubierto por escamas. Sus garras estaban muy afiladas y su fuerza era muy grande, para arrancar una pierna como lo hizo y al parecer tenía la misma habilidad que un camaleón, camuflaje. Mientras devoraba el cadáver debió notar algo porque paro alzo su cabeza y parecía que estaba oliendo algo.

-tenemos que salir de esta ciudad cagando leches.

A los pocos minutos aquella caso desapareció y no la volví a ver. No me fiaba de que se fuera asique pasamos la noche en el motel y no comente nada acerca del lagarto.

A la mañana siguiente  saque a todos del motel y nos dirigimos por la carretera principal hacia la salida de la ciudad.

-Dani, sigue la carretera principal. Saldremos de esta ciudad.

-¿Qué pasa?

Preguntó.

-Debemos salir lo antes posible de esta ciudad.

-Pero ¿Por qué?

Insistió.

-Sera hijo de puta. Por él.

Dije señalando al tipo que estaba de pie en medio de la carretera, el problema era que no era un hombre, era el lagarto de anoche.

-El demonio, es el demonio.

Grito la chica desconocida.

El lagarto levanto la mano señalando el coche, para ser más exactos señalándome a mí.

-Dani, saca a todos de aquí.

Abrí la puerta y baje del coche.

-Esa cosa me quiere a mí y no parara hasta matarme.

-No te vamos dejar aquí tirado.

Replico Dani.

-Nos alcanzara es rápido y fuerte, alcanzara el coche.

-Debo cumplir la misión, el nido tengo que ir al nido.

La chica desconocida empezó a hablar como una loca.

-Iros ya.

-No nos vamos intentaremos calmar a la chica. Toma es un Walkie de uso militar tiene un alcance considerado y un auricular.

El coche se alejó y yo me quede con el lagarto.

-Tu sangre huele deliciosa.

-¿Hablas?

 

                                    

                                   Camino al infierno

                                       Fin de demonio

Ya falta menos

Todo el mundo ha venido. Nadie quiere perderse la ejecución de un demonio. Ingratos. Él les salvo. Acabo con el mal y ahora quieren su cabeza.

Mira el verdugo, como prepara su hacha. Estoy seguro que bajo esa mascara de cuero tiene una enorme sonrisa de oreja a oreja.

A los pocos minutos trajeron al prisionero. El prisionero no llevaba los harapos típicos al parecer se debió negar y los soldados estaban cagados de miedos y no se atrevieron a obligarlo.

Lo llevaron hasta el medio de la plaza y lo pusieron de rodillas, delante de una roca.

-¿Unas últimas palabras?-Le dijo uno de los guardias.

-De nada. Destruí el mal que acechaba vuestro hogar y ahora me queréis decapitar. Así que, de nada.

Con la pierna, uno de los guardias empujo al prisionero para que colocara la cabeza en la roca.

El verdugo levanto el hacha y luego con todas sus fuerzas mando aquella hoja afilada hacia el cuello del prisionero.

No lo pude soportar cerré los ojos y grite.

-¡KAIN!

To Tumblr, Love Pixel Union