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The Other Side Demons

Capitulo 12

Habían pasado 5 horas desde la conversación con Moira y Abigor ya se encontraba en otro país. En medio de un desierto iraquí, a 12 kilómetros de una cárcel secreta. Era de noche y hacia bastante frio.

Abigor observa la prisión desde lejos, esperando. De repente se escucha una alarma y se veían soldados iraquís corriendo de un lado para otro.

-Parece que lo ha logrado.

Una moto se alejaba de la cárcel, en dirección hacia el observador. Sin avisar, creo un muro delante de la moto y está casi vuelca en la frenada. Dos personas iban en aquel vehículo, la que conducía era una mujer con un traje negro muy ajustado y el paquete un hombre hecho polvo.

-No hace falta que corráis, mientras estéis cerca de mí no os verán.

La mujer se quitó el casco.

-El ilusionista.

-No señorita Elizabeth, prefiero Abigor.

Elizabeth era una mercenaria especializada en infiltraciones, asesinatos disimulados y extracciones. Cuando un clan apresa a un cazador que no pertenece a sus filas suelen “preguntarle” sobre su clan y ella suele ser contratada para sacar a esas personas. No está ligada a ningún clan lo cual hace que ninguna quiera ir a por ella y le facilita el trabajo.

-Si lo que quieres es contratar mis servicios hay formas más sencillas de ponerse en contacto conmigo aunque tú no tienes gente en tu clan asique, ¿Por qué estás aquí?

 -Eso era antes, ahora tengo un pequeño grupo de gente y quiero ofrecerte el último puesto vacante.

-No me van lo grupos de más de una persona.

-¿y si pudiera darte lo que más deseas?

-¿Y que es lo que más quiero?

-Al hombre que te arruino la vida y al demonio que ayudo.

-¿Cómo sabes tú eso?

-No importa como lo sé, lo único importante es que puedo encontrarlo pero solo si vienes conmigo y aceptas el puesto.

-Tienes un mes para encontrarlo.

-Creo que va sobrar tiempo.

The Other Side Demons

Capitulo 11

Solo habían pasado 5 horas desde el brindes en Moscú y Abigor ya se encontraba frente la puerta de la que podría ser su próximo fichaje. No la tiro abajo, no la forzó, no disparo, solo pulso el timbre. La persona al otro lado de la puerta miro atraes de la mirilla y reconoció a su visitante.

-No puede ser.

Abigor se encontraba en Inglaterra, un pueblo apartado y discreto, un lugar perfecto para esconderte si te buscan todos los clanes.

-Moira, abre la puerta. Sé que estas dentro, solo quiero hablar.

-La última vez que un cazador me dijo eso no tardo ni 15 segundos en sacar una jeringuilla con saber dios que droga.

-Sabes perfectamente que ese no es mi estilo.

-El tuyo es engañar al ojo y la mente humana con tus ilusiones.

-No serviría contigo, puedes verlo todo.

Moira, una cazadora retirada que todo el mundo busca. Los clanes la quieren para poder tener su propia arma de destrucción masiva y así ganar poder sobre el resto pero Abigor eso no le interesa. Tiene 26 años y una de sus múltiples habilidades fue lo que la obligo a esconderse del resto de cazadores. Lo que más llama la atención al verla es el parche blanco en su ojo izquierdo.

-Necesito hablar contigo, 5 minutos y luego me iré y no volverás a verme.

Le abre la puerta y lo deja pasar.

-Antes de que mi maestro muriese me dijo que si alguna vez necesitaba ayuda debía buscarte. También me dijo que para poder obtenerla no podía decir medias verdades que debía ir con la verdad por delante y eso hare. Necesito tu ayuda, quiero que te unas al clan…

-Sabes muy bien que no puedo.

-Déjame terminar. No cazaras, te dedicaras exclusivamente a la recopilación de información junto con Wilson. No quiero tu ojo, quiero tu mente. Obviamente gozaras de protección y no necesitaras ocultarte.

-¿Esto es por el ataque que sufriste hace poco?

-Si.

-Me apunto.

Ya solo falta una persona.

The Other Side Demons

Capitulo 10

Aún no ha amanecido en la zona occidental de Rusia. Las estrellas se pueden contemplar muy bien desde el avión en el que viaja  Abigor, aunque eso no le interesa lo mas mínimo. El transmisor de la oreja pita, y como es lógico, lo enciende.

-¿Cuánto tiempo llevas con estas personas en la cabeza?

-Wilson, llevo todo el día cogiendo aviones, no duermo desde hace más de 17 horas y tú quieres discutir esto en el poco rato que me queda para llegar a Moscú. Déjame dormir un poco, ya lo hablaremos más tarde.

-Prefiero hablarlo ahora. Si estás cansado me darás respuestas directas para que te deje en paz.

-Desde que el murió.

-Estas incumpliendo la única norma que te impuso.

-No soy ni la mitad de fuerte que él. No puedo proteger todo el país yo solo y lo sabía desde el principio pero no era lo suficiente honesto como para admitirlo. Ahora creo que de haber hecho esto antes mucha gente seguiría viva.

-Te dejo al mando por algo, el creía en ti y ahora puede que le estés fallando. El no querría ver a 4 desconocidos en su casa.

-Qué suerte que este muerto.

 Corto la comunicación.

Al aterrizar, sin dudarlo, cogió un taxi a la cervecería favorita del siguiente cazador. Y como no, hay estaba el ruso más grande que Moscú haya visto, Velkov.

La historia de Velkov no es tan trágica ni larga como la de Megan, es muy simple. Es un ruso de los de antes pero no le gustan los métodos que se usan hoy en día en los clanes, por lo que se convirtió en un mercenario. Los problemas que un clan no puede resolver y que no quieren que nadie más sepa, los soluciona Velkov. Sus métodos no son muy ortodoxos pero son eficaces. Su habilidad es perfecta para su método de resolver los problemas. Le encanta la pelea cuerpo a cuerpo sin armas de ningún tipo, solo puños. Mide más de 2 metros, no hace falta decirlo pero es un puto armario y tiene una cicatriz en forma de C invertida en la mejilla izquierda, su única cicatriz.

Nada más ver a Abigor entrar por la puerta, Velkov, corre hasta él y lo levanta con un abrazo que rompería los huesos de cualquiera. Después de pedirle varias veces que lo soltara se sientan en una mesa apartada con una botella de vodka.

-Dime viejo amigo, ¿Qué te trae por la bella Moscú?

-Tú y trabajo. Te voy decir tres palabras que nunca más oirás salir de mi boca y que si dices a alguien lo negare hasta la saciedad. Necesito tu ayuda.

-El indestructible Abigor pidiéndome ayuda. Creo que he bebido demasiado.

-Esto es serio, Velkov. ¿Has vito lo sucedido en Tokio?

-Si.

-Volverá suceder, solo es cuestión de tiempo que lo hagan y esta vez no será una demostración, será una invasión.

-Sabes perfectamente que no es lo mío tener jefe.

-No te voy dar órdenes, ni te obligare a hacer lo que no quieras, no seré tu jefe. Tú escoges las misiones que quieras y las haces punto. Me da igual cómo, es más prefiero que no me digas tus métodos aunque algunos ya los conozca.

-¿Quién más está contigo?

-Por ahora somos Wilson, Megan y yo, pero espero tener a otras dos personas más, aparte de a ti.

-¿Megan Krumm? ¿La cambiante?

-Cambiante no es el termino correcto pero si, esa.

-Y ahora yo. Estas reuniendo un grupito muy variopinto.

-Tomare eso como un sí. Nasdrovia.

-Nasdrovia.

The Other Side Demons

Capitulo 9

El caos continúa en las calles de Tokio pero poco a poco las cosas se van calmando. A pesar de que mucha gente ha visto cosas que no pueden explicar, el gobierno junto con Abigor, han puesto en marcha una contramedida. Lo que sucedió aquella fatídica mañana fue el ataque de un grupo terrorista llamado Demons. El ataque fue con un gas experimental que causa alucinaciones con monstruos y muerte. No era la primera vez, ni sería la última, que se culpaba a un grupo terrorista ficticio para encubrir lo sucedido. Los que tienen fe en el gobierno lo creyeron, los que no quieren ser encerrados en un manicomio se lo callaron y luego esta esa minoría que no se pueden callar y que tratan como locos y son apartados de la sociedad.

Ya han pasado 18 horas desde el ataque.

-He hablado con los de la isla. La reunión será en 3 días.

-Los maestros de cada clan reunidos en una sola habitación, lo que daría yo por verlo.

-Tenemos 3 días para encontrar 4 personas asique céntrate.

-Ya he dado con una pero tengo mis propias dudas sobre ella.

-Has dado con Megan.

-Si pero no eres bien recibido en china y aún menos cuando vas robarles un activo.

-Créeme le hago un favor a esa chica. He visto como la tratan y es horrible.

-Está en Chongqing. Te daré la dirección. Mientras vas por ella me encargare de encontrar a las 3 personas restantes.

Abigor cogió el primer vuelo a Chongqing, situado al norte del centro de la ciudad. Al bajar del vuelo cogió un taxi directo a la casa donde “vivía” Megan.

Megan es una chica joven de 14 años a la que la vida no es que la haya tratado como debería. Es originaria de Europa, para ser más concretos de los países bajos pero por ciertas circunstancias toda su familia murió, bueno no toda pero el superviviente ya no se le puede tratar de familia. Fue de viaje a por Asia con su familia cuando murieron, por eso ahora es parte del Clan Asiático. Todos en su familia tienen una habilidad muy especial y unas normas muy estrictas, que fueron en parte las que llevo a un miembro de la familia a matar al resto. Pero para sorpresa de todos Megan sobrevivió y ahora es usada como aprendiz por un clan que no tiene nada que ver con ella. Paso de formar parte de una gran familia adinerada y buena a tener que trabajar para un clan que la trata como una esclava y la obliga a vivir en condiciones muy pésimas.

La pobre chica vivía en uno de los peores barrios de la ciudad, en un segundo piso que estaba lleno de basura y otras muchas cosas que la verdad prefiero no nombrar. Como es costumbre, Abigor, no toca el timbre, tira la puerta debajo de una patada. Había un hombre en la casa, estaba sentado en un sofá destrozado viendo la televisión con una cerveza en su mano.

-¿Dónde está la chica?

-¿Qué…? ¿Quién eres? ¿Qué haces aquí?

Abigor sacó su pistola antes de que el hombre pudiese hacer nada y le apunto a la rodilla izquierda.

-Viendo tu condición física no creo que necesites el uso de las piernas por lo que podría dispararte y seguirías tu vida como si nada hubiese sucedido, ¿me equivoco?

-¿Qué coño dices?

-¿Dónde está la chica? Y no me mientas, sé que Megan vive aquí, por desgracia para ella.

-Vale, vale. Ella está en el colegio, debería llegar en poco tiempo. Casi es hora de que salga de clase.

-Muy bien. Otra pregunta y esta vez contesta rápido, el gatillo es muy sensible.

Al hombre le caía el sudor por la frente.

-¿Sabes quién soy?

-Quien no te conozca perteneciendo al Clan que domina Asia no se merece pertenecer a dicho Clan. No deberías darnos más motivos para verte muerto.

-Tus compañeros, yo, hasta tu querido Maestro sabe que venir por mí es un suicidio. Por desgracia para vosotros mi habilidad os impide atacar.

Pasaban los minutos y había algo que rondaba la cabeza de Abigor.

-Megan puede perfectamente ser cazadora, lo cual se convertiría en la cazadora más joven. ¿Por qué sigue siendo una aprendiz? Bueno a decir verdad creo que se porque es pero quiero oírlo de tu boca.

-Porque así seguirá bajo mi tutela y poder llevarme el prestigio por los demonios derrotados.

-Gracias a tu respuesta esto será más fácil.

Detrás de Abigor se encontraba una joven con un traje escolar y una cartera, era Megan, y lo había escuchado.

-Megan no te lo creas solo lo he dicho porque es lo que él quería que dijese.

-Cállate o te pego un tiro. Esta es la situación: tú le dices que vivís así porque no llega financiación de parte del clan pero no es cierto; te lo pules todo en bebida, chicas y sabe dios qué otras cosas, aparte de que le prometes que si acaba con un número determinado de demonios la cosa mejorara pero eso tampoco es cierto. Tú te llevas la reputación que otorgan esas derrotas y la pasta que conllevan. La obligas a pelear contra esos seres sola cuando solo es una niña. Como tú me salvaste de una muerte casi segura hace 3 años, ahora yo vengo a salvarte a ti. Te ofrezco un puesto de cazadora de demonios en mi clan, podrás escoger las misiones que quieras y cuando quieras y también te ofrezco un servicio especial. Se cuáles son las consecuencias de usar tu habilidad y te prometo que nunca jamás vas a tener que volver a pasar por esa situación. Sabes quién soy y cuál es mi habilidad por lo que también sabes que no te estoy engañando. Tu elijes, quedarte o venir con migo.

-Iré…pero déjalo vivir… no lo mates.

Hablaba en voz baja, la joven era muy tímida y a pesar de como la trato la vida era buena persona.

Abigor abrió una brecha y se fueron.

The Other Side Demons

Capitulo 8

Durante 5 días todo había estado muy tranquilo, unos días de descanso pensó Wilson pero Abigor no lo veía de la misma manera. El sexto día llego u paquete que contenía el arma que había encargado a Wilson hace ya unas semanas. Era más de lo que había pedido y mejor. El contenido del paquete era un revolver pero no uno normal, era más grande que un magnum. Habían ampliado el calibre de la munición y la potencia del arma haciéndola muy peligrosa para los demonios aun si estuvieran blindados. Aparte, en otra caja, había diferentes balas con las puntas de varios colores y debajo un folio que explicaba la funcionalidad de cada tipo de bala. La caja contenía munición anti blindaje, explosivas e incendiarias, luego tenían unas un tanto especiales, básicamente eran explosivas e incendiarias pero con retraso, primero atraviesan la armadura del enemigo y luego hacen su trabajo. Para poder llevar semejante arma, fue creada una funda especial que lleva por debajo de la chaqueta colgada del hombro, entre el brazo izquierdo y el costado.

Una hora después el teléfono sonó. Era el primer ministro.

-Nos están atacando.

No le dejo decir nada más. Abigor cogió su chaqueta y salió fuera. Activo el trasmisor y se montó en la moto pero no en la de cros, esta era una Yamaha un modelo reciente.

La gente estaba como loca corriendo, el trafico había colapsado las carreteras y la única forma de moverse por la ciudad era corriendo o en moto.

-Abigor, están por todas partes. ¿Qué planeas hacer?

-Encontrar la brecha y cargarme al que la esté manteniendo abierta. Busca el lugar donde se dieron los primeros ataques.

Los gritos de la gente era ensordecedor. Abigor no podía creer lo que sucedía. Nunca antes hicieron un ataque tan al descubierto, era como si quisiesen darse a conocer.

-he encontrado el epicentro, no estas lejos. Te guiare.

-Eso va tener que esperar.

Abigor paro la moto y contemplo como venían hacia él. Demonios.

-Diles a los soldados que han de usar munición anti blindaje y del mayor calibre posible. Y también que se olviden de los civiles no podrán vernos y los demonios no podrán verlos a ellos.

-¿Vas hacer desaparecer a toda la gente?

-Lo intentare, aunque no creo que pueda con todo.

Lo que Abigor tenía delante eran unos demonios llamados kuchillas. Bajo la carne roja que los cubre tienen placas de metal que los protege y forma las pequeñas espadas que tienen por brazos. Prácticamente no tienen rasgos faciales, solo una boca que rezuma pestilencia.

-Sois los conejillos de indias perfectos para el nuevo juguete.

Seis disparos. Dos anti blindaje, dos explosivos, uno explosivo con penetración y un incendiario con penetración.

Se bajó de la moto y saco al recién bautizado Cañón de mano. Amartilla el arma y dispara. El primer enemigo recibió el impacto en el pecho, justo donde está el corazón. No le dio tiempo a caer, se deshizo en vísceras y sangre al instante. Al ver la eficacia del arma, Abigor, comenzó a disparar a todos los kuchillas que veía mientras corría hacia el lugar donde se encontraba la brecha.

Al cabo de unos minutos corriendo y disparando, se dio cuenta de que algunas personas se paraban y miraban fijamente como corría por la carretera yendo hacia los monstruos. Era inevitable, Abigor no es Dios y su poder tiene un límite.

Después de matar a unos cuantos kuchillas consiguió alcanzar lo que parecía ser el centro del problema. Se encontraba en medio de un cruce y se podía ver el otro lado a través de la enorme brecha. Despaldas a Abigor, contemplando la brecha, había un hombre que vestía un traje blanco.

-Sí que has tardado.

Abigor se acerca un poco al hombre.

-Me imagino que ere el causante de todo este caos. La pena que te cae por genocidio es la de muerte.

-Tú no me vas a matar, Abigor. Te vas a quedar quietecito y callado. Me vas escuchar.

-¿Quién te crees que eres?

-Soy Eligos. Para que entiendas la magnitud de la situación te voy explicar algo. Soy tu antagonista, tu enemigo a muerte, tu peor pesadilla y el “demonio” al que más ganas vas tener de matar. Eso es lo que voy ser para ti en cuanto me de la vuelta y te diga lo que he venido a decirte.

Aquel ser con forma de hombre seguía dándole la espalda a Abigor, cosa que cada vez lo molestaba más.

-He oído suficiente.

Abigor levanto el Cañón de mano y disparo. Lo que sucedió sería algo que ni Abigor ni Wilson, el cual estaba observando por una cámara de seguridad, olvidarían nunca. La bala lo atravesó sin tocar el cuerpo e impacto contra un edificio. Justo donde la bala impactaría, se formó un agujero atravesó del cuerpo y así poder pasar sin tocarlo.

-No es de caballeros disparar por la espalda.

En ese momento se dio la vuelta y Abigor no podía creer lo que veía. Era como mirarse a un espejo.

-¿Sorprendido? Como no ibas estarlo pero más lo estuve yo cuando me dijeron que un humano se hacía llamar como yo. He escogido esta apariencia porque tú me habías robado el nombre. Esto lo que vosotros llamáis justicia ¿no? El día que mataste a tu primer “Demonio” dijo algo antes de morir. Abigor, creías que refería a un cazador o algo así pero la verdad es que me estaba llamando a mí, decidiste usar ese nombre para darte a conocer como cazador. La verdad es que no me importa, tengo muchos nombres y Abigor no era mi preferido aunque era por el que más se me conocía.

Abigor volvió disparar pero la bala volvió atravesar el cuerpo sin tocarlo.

-No he venido a pelear, aun no. Esto solo es una demostración de lo que soy capaz y esto no es nada comparado con lo que te tengo preparado. Esta visita es una declaración de guerra contra todos los Clanes de cazadores. En cualquier momento, en cualquier parte del mundo, cuando yo quiera, puedo atacar. Debéis prepararos y tú el que más ya que estas muy solo en tu clan.

Sin decir nada más se fue y con él los demonios que había traído. Tras un minuto en el que Abigor asimilo todo lo sucedido volvió en sí. Se dio la vuelta y miro a una cámara.

-Dime que lo has grabado.

-Lo tengo todo.

-Bien. Hay que reunir a los maestros, tengo que llamar a la isla pero antes hay que buscar unas personas.

Algo Nuevo

Lo que viene a continuación es un pequeño proyecto al que le he estado dando vueltas las últimas semanas que parece prometedor. No quería meterme con esto ya que tengo dos historias empezadas que ya me dan trabajo y añadir una tercera, de la cual no tengo claro la mayoría de los detalles, sería una locura pero me apetecía subir esto aunque fue un capricho de última hora y me he puesto a improvisar como nunca he hecho. No tiene título ni he pensado exactamente como desarrollarla, a decir verdad no sé si llevara a algún lado o se quedara en el cajón de los desastres sin acabar pero me apetecía subirlo y presentarlo asique aquí esta.

 

 

Bienvenido seas nuevo espectador. Lo q estas a punto de ver no te lo ofrece ningún otro canal, ni abierto ni de pago. ¿Cansado de los típicos realitys donde la realidad es una farsa? ¿Cansado de que todas las películas de acción sean iguales? ¿Cansado de que las series ya no innoven? Estamos en el 2047 y parece que la imaginación a muerto, ya no se innova ni se arriesga. Yo innove, yo me arriesgue. El lema de este programa es ni censura ni teatralidad, todo lo que podéis contemplar es 100% real y en directo.

Con todo lo dicho hasta ahora os podéis hacer una idea de lo que se emite pero es mejor aclarar las cosas, este programa no es acto para gente sensible e impresionable. Se emite una vez por semana, siendo el más visto de la red. Las pruebas estándar son: caza en solitario, que consiste en soltar a 5 personas en un recinto y a una sexta que se encargara de dar caza a esas personas, caza en grupo, viene a ser una cosa parecida a la caza en solitario salvo q esta vez son 8 personas, 4 en cada grupo, los cazadores tienen presas fijas y estrictas, cada uno tiene que ir por su objetivo asignado con antemano. Todas las pruebas tienen reglas y el incumplimiento de dichas reglas conlleva la muerte y en caso de no ser suficiente castigo se cambiaría por la muerte de alguien cercano a esa persona. Esos dos modos no son los únicos, siempre estoy pensando formas nuevas de limpiar las ciudades de todo el mundo y que sean entretenidas.

Que no te den pena los jugadores, son la escoria del mundo. Yo les ofrezco la oportunidad de cambiar atravesó de una experiencia que los ponga en el punto de vista de una víctima o un cazador. Esto es un juego de supervivencia y solo los más aptos salen con vida.

Si sigues aun aquí es que quieres ver Supervivencia Extrema. ¿Qué harías tú por sobrevivir?

In The End

Camino en la penumbra

La luz al final del túnel

Pasaron los siete días y como prometí espere a Kendra en la cafetería. Ella apareció puntual pero traía a alguien, un hombre, cuyo nombre era James Mosley.

La joven se acercó primero.

-El señor Mosley quiere conocerte.

-Esto no me lo esperaba pero acepto encantado el conocerlo. Pero antes dime si aceptas la propuesta o no.

-No sé qué decir. He visto lo que podría llegar hacer…

-Te voy parar aquí. Vete al orfanato, prepárate un té y olvida mi rostro, mi voz y la conversación que tuvimos. No necesitas esta desgracia.

Me dio las gracias y se fue. El hombre seguía de pie esperando para dar un paseo. Era mayor, tenía el pelo canoso y vestía un traje con corbata, y junto a su inseparable bastón. Comenzamos a caminar por las callejuelas de la ciudad.

-Llevaba tiempo queriendo conocerte y aunque sabía que a la alarga nos acabaríamos encontrando en el campo de batalla prefiero esta situación, es menos violenta y caótica.

 -Tienes razón, es mejor hablar sin prisas mientras damos un agradable paseo que hacerlo mientras intentamos acabar el uno con el otro.

-Hablando de matar, ¿no me vas a detener por lo que hice?

-Un soldado no es culpable de lo que le ordena. No te quiero colgar a ti si no al que dio la orden, a ese tal John.

-Cambiando de tema, ¿cómo has acabado siendo lo que eres?

-Un muerto me mordió y al poco tiempo comenzaron los cambios en mi cuerpo. Vi lo que podía hacer, lo que podía ofrecer a un mundo en ruinas y decidí aprovechar este don.

.Tengo que reconocer que no me esperaba que fuese así, casi me caes bien. Es una pena que estemos en bandos diferentes.

-No tiene porque ser así. Te pusieron entre la espada y la pared y no tuviste elección y ahora sigues las órdenes de un científico chalado pero eso puede cambiar.

-¿Cómo sabes esas cosas de mi? Mejor no me lo digas yo me imagino quien se fue de la lengua.

-Ese científico, más bien ese monstruo, os está engañando a todos. No puedes fiarte de nada que te haya dicho.

-Nunca me he fiado y siempre he sabido que llegaría el día en el que sería el o yo.

-¿Puedo fiarme de ti?

-Estoy caminando contigo al descubierto, me estoy fiando de ti ¿lo lógico no seria que tú también lo hicieses?

-Tengo un topo dentro de la base subterránea. Él es como tú y yo pero lleva muchísimo más tiempo con este don en su sangre.

No podía creer lo que me decía.

-Ese hombre me conto como comenzó todo esto. Me dijo que John trabajaba para una empresa dirigida por 10 personas. Cuando John consiguió duplicar el virus lo injerto en esas 10 personas. No habían sido escogidas para dirigir la empresa por casualidad, cada una de esas personas consiguió asimilar el virus y convertirse en lo que llamaron un ser perfecto. Aunque no todos llegaron a esa categoría, tras unos días de pruebas se descubrió que solo 3 de esas personas eran perfectos. Durante mucho tiempo se mantuvo en secreto todo el tema del virus pero uno de los perfectos quería crear un ejército y no se podía esperar a buscar gente adecuada y quería liberar el virus. Cuando uno de los otros seres perfectos se enteró hizo destruir todos los contenedores del virus de todos los laboratorios pero algo salió mal. Un error humano causo el fin de la humanidad. Ahora me ayuda a mí y a la resistencia para enmendar su error y acabar con los muertos y aquellos que sigan con los experimentos.

-¿Por qué me cuentas todo esto?

-Porque sé que eres una buena persona y sé que cuando llegue el momento harás lo correcto.

Después de esa historia no dijo nada más. Nos despedimos. Volví a la base subterránea.

Al día siguiente me dejaron una nota en mi habitación en la que me citaban en una sala donde se guardan los especímenes disecados y otros materiales. No sabía de quien era pero me hacia una idea. Al llegar había una persona, un hombre vestido con una bata de laboratorio.

-El décimo, supongo.

-Y tú eres Kurono Kei. ¿Te importaría volar a Nueva York a ayudar a nuestra causa, ayudar a la resistencia?

-¿Por qué debería hacerlo?

-Porque sigo aquí. No has dicho a John que había un espía en sus instalaciones.

-¿Cuál es la misión?

-Acabar con la fuerza enemiga.

In The End

Camino Oscuro

Habla con James Mosley

 

Las noticias del ataque corrieron por todo el mundo. Nos habíamos mostrado,  ya no nos ocultamos bajo tierra. John esperaba tener noticias de Mosley pero nada paso. Pasaron los meses y no había mucho que contar, las ciudades aumentaron su seguridad pero aun así había algunas que no se lo podían permitir, no tenían gente cualificada ni entrenada.

Un día, John, fue a mi habitación, habían llegado nuevos reclutas. Pero no quería que los entrenase ni que hablase con ellos, me ordeno irme a por una persona. Cito textualmente: existe una persona con posibilidades de ascender en la evolución humana y necesito que me la traigas. Para que entendáis la dificultad de mi misión he de hablar sobre las nuevas joyitas que han entrado en el grupo. Un hombre de 40 años, más bien un psicópata de 40 años. Un asesino al cual no hace ascos la edad ni el sexo ni la raza, mata a lo que se le ponga por delante y de una manera brutal y sin compasión. La segunda era una chica de unos 35 años, una camorrista de una banda de moteros, o almenas eso era antes de que la sociedad del canibalismo se impusiera. Tiene un historial de agresiones e intentos de asesinato en casi todas las nuevas ciudades, es toda una dama vestida de cuero y con mala ostia. El ultimo un hombre joven de 26 años que fue abusado física y sexualmente por su padre y por mucha más gente. Solo anhela el poder y matar a todos los que le hicieron daño, es inestable y bastante volátil. La chica que John me ha ordenado buscar es solidaria, vive en un orfanato cuidando de los  niños y ayuda a los sin techo de su ciudad.

No va aceptar, eso le dije a John.

-Sabrás convencerla, confió en ti.

“Confió en ti”, me pregunto si esa confianza es real o solo una pantomima para mantener la apariencia y darme ánimos. Cada día que paso encerrado bajo tierra es otro día en que la confía que le tengo a John va mermando aunque de principio no había mucha.

La joven se encontraba en Francia pero no era la única. El presidente viajo allí y pasaría una semana buscando una solución a los problemas de la ciudad. Ese sitio era el más pobre de todos, parecía sacado de una novela de Dickens. El tiempo que paso desde que me entere de la existencia de James lo pase investigando sobre él y sus ideales. El problema de esa ciudad es que está llena de gente lisiada niños abandonados y ancianos que no pueden hacer nada, por lo que entrar como un refugiado fue sencillo. Busque la cafetería donde la joven Kendra desayunaba y allí estaba, en la terraza de la cafetería, tomando un café.

-Disculpe señorita. ¿Puedo sentarme?

-Adelante.

Me senté y el camarero se acercó.

-¿Qué desea tomar?

-Solo quiero hablar con esta joven dama a solas.

El camarero se retiró.

-¿De qué quiere hablar conmigo?

-Me llamo Kurono y tú eres Kendra.

-¿Cómo sabes…?

-Se muchas cosas sobre ti y sobre los niños que cuidas. Sé que son lo que más quieres en este mundo y que temes por ellos cada noche, esta ciudad no es precisamente la más segura. Te ofrezco el poder para poder cuidar de ellos y que nunca les pase nada.

-Creo que lo estoy haciendo bien con los recursos que tengo ahora.

-Abras oído la noticia sobre la ciudad atacada.

-Sí y sé muy bien que somos vulnerables pero el señor Mosley nos protege dentro de estos muros.

-Es curioso que lo menciones porque lo que te ofrezco es el mismo poder que el lleva consigo.

-No quiero tu ayuda ni tu “poder”.

-Vine sabiendo cual iba ser tu respuesta. No codicias el poder, eres una buena persona y los que aceptan este trato están vendiendo sus almas al diablo a cambio de nada más que sufrimiento puro, aun asi te voy pedir un favor. Sé que Mosley ha venido a comprobar la ciudad y solucionar sus problemas y también se q se pasara, sino lo ha hecho ya, por tu orfanato. Quiero que hables con él, que te explique cuál es su poder. Te esperare aquí mismo dentro de 7 días, si no vienes entenderé que tu decisión no ha cambiado y lo respetare.

Después de eso Kendra se fue al orfanato. No estoy seguro como va salir esto, tengo curiosidad por saber que hará Mosley cuando sepa que Kendra sabe sobre su secreto y que yo también lo sé. 

The Other Side Demons

Capitulo 7

Al abrir los ojos, Abigor, contemplo lo que parecía ser un sótano, aunque aquel lugar tenía más similitudes como una cámara de torturas que con un sótano. Se encontraba encerrado en una pequeña jaula que no daba para poder ponerse en pie, a su lado había otra y dentro se encontraba Rose, inconsciente.

“Así es mejor” pensó él. Le dio una patada a la puerta de la jaula y esta salió volando contra una pared.

-Una simple jaula no puede retenerme.

Para un cazador librarse de unas esposas, abrir una jaula o incluso tirar una pared, son acciones relativamente sencillas.

Salió del matadero y subió unas escaleras. Al llegar al primer piso de la casa oyó unas voces que provenía de lo que parecía un salón, pero un salón macabramente decorado. Huesos colgaban del techo, cráneos adornaban los posa brazos de las sillas, parecían usar cada parte del cuerpo para algo decorativo y macabro. Era una familia que contaba con un padre de 50 años, dos hijos de entre 20 y 30 años y una niña que tendría 10 años. No podían verlo. Le quitaron las armas, la chaqueta pero nunca podrán quitarle su habilidad.

-Parece que tenemos la familia Adams al completo.

Se hizo visible. La niña comenzó a gritar como una loca y uno de los hijos saco un cuchillo y ataco a Abigor, cosa que no sirvió de mucho. Le partió la muñeca, le cogió el cuchillo y le rebano el cuello con tanta brutalidad que casi decapita al hombre.

El padre corrió a por una escopeta que estaba al otro lado de la habitación pero Abigor se le adelanto. Apunto a la niña y amenazó con matarla si alguien se movía. Se sentaron en el sofá y Abigor se quedó de pie con la escopeta entre las manos.

-Debéis de ser los hijos de puta con menos suerte del mundo. De todas las personas que podías secuestrar vais y me escogéis a mí, debisteis acabar conmigo en el bosque.

-¿Quién demonios eres?

Pregunto el padre.

 -Soy el que va matar tu preciosa hija delante de su padre y su hermano si no te callas.

No contestaron. Después de ver el espectáculo que protagonizo con uno de sus hijos, el padre, sabía que no iba de farol.

-Vamos empezar por algo fácil. Quiero mi chaqueta de vuelta junto con mis armas y la munición. La persona encargada de tal tarea serás tu pequeña y para que no te atrevas a jugármela te voy mostrar algo impresionante.

Se dividió en dos. La familia no podía creer lo que veían.

-Ahora, corre a por mis cosas.

La niña no se movió. Uno de los Abigor dispara al techo con la escopeta.

-¡Ahora!

Grito el otro Abigor. La niña salió corriendo y le trajo sus cosas. Mientras un Abigor se vestía y armaba, el otro vigilaba. En el momento en el que estaba listo el que vigilaba la familia desapareció y solo quedo un Abigor, armado hasta los dientes.

-¿Qué eres?

Volvió preguntar el padre.

-Por lo que a ti concierne, soy más humano que vosotros. Ahora, tu iras abajo y traerás a la chica policía o me cargo a tu padre y a tu hermanita.

El hijo bajo.

-Si yo fuera mi hijo la mataría y luego iría a por ti, al fin y al cabo nos vas matar en cuando tengas lo que quieres.

-Si quisiese mataros ya estarías tieso junto el cadáver aún caliente de tu hijo. Aducir verdad sí que quiero mataros pero ella es policía y querrá meteros en una jaula un tanto más grande que en la que está. Por lo que te suplico, dame una excusa para pegarte un tiro… por favor.

A los 3 minutos subieron dos personas del sótano. El imbécil del hijo cogió un cuchillo y se lo puso a Rose en la garganta y cubrió su cuerpo con el de ella.

En cuanto lo vio, no dejo mediar palabra al hijo. Abigor disparo una de sus pistolas abriéndole un agujero en la frente al hombre. No hablo, no dijo nada solo lanzo la escopeta a Rose que la cogió con ambas manos.

-Son todos tuyos, pide refuerzos y arréstalos o mátalos, a mí me da igual.

-¿Te vas?

- Los demonios son cosa de cazadores pero los humanos de la policía. Eso sin contar que si vienen polis me arrestaran, sigo el primero de todas las listas de los más buscados del continente americano.

Abigor salió de la casa, no se despidió, no dijo adiós ni hasta la vista… no dijo nada, solo salió y abrió una grieta. La joven policía fue promovida al cerrar un caso que llevaba años abierto.

Las cosas parecían ir bien durante los 6 días siguientes. Ningún incidente, ninguna misión. Pero la calma no dura para siempre, al séptimo día ocurriría la mayor masacre que jamás haya sucedido en Japón.

The Other Side Demons

Capítulo 6

Hace 3 años encomendaron a Abigor una misión, cazar a un demonio. Las cosas no salieron bien, hubo muchas bajas civiles y el objetivo logro escapar. Abigor no contaba con tantos enemigos y las cosas se torcieron. Por aquella época aún no estaba reconocido como cazador, al menos no fuera de Japón pero si se hablaba del como una futura promesa.

Aquella tarde al volver a casa y contarle a su maestro que la misión había fracasado él le contesto que aún no había acabado.

-Cuando tengas una presa da igual lo lejos que intente ir, nunca debes desistir, buscar y destruir es tu misión. No importa donde debas ir, te encomendé una misión y has de cumplirla.

Tardo un par de semanas pero localizo a su objetivo. Nueva York. Territorio de otro clan. Su maestro le advirtió de que no se mezclara con el clan que controlaba el continente americano, “son unos fanáticos religiosos que viven anclados en las creencias de la edad media” le dijo su maestro. Abigor voló a Nueva York.

EL demonio se escondía en una iglesia haciéndose pasar por sacerdote, lo cual hay que admitir que tiene un poco de gracia.

El lugar estaba desértico, salvo por una chica joven que estaba rezando sentada en un banco, dos hombres que estaban parados en el pasillo, entre ambas hileras de bancos, y el clérigo, que se encontraba en el altar. Abigor fue todo decidido a por el sacerdote pero los hombres que estaban parados en medio del camino le detuvieron.

-Alto, vaquero. Este es nuestro territorio y esa nuestra presa.

Dijo uno de los hombres señalando al sacerdote. El hombre que hablo vestía como un vaquero y llevaba una escopeta. El otro vestía como un monje y llevaba algo largo envuelto en un manto negro.

-El que mucho abarca poco aprieta. Vosotros lo queréis muerto, yo lo quiero muerto, porque no nos ayudamos mutuamente y todos contentos.

-Nos valemos solos.

-Como prefieras.

Abigor se sentó en un banco y se acomodó poniendo sus piernas sobre el respaldo del banco que tenía delante, esperando ver un espectáculo. Al ver lo que hacia la joven se acercó y le susurro.

-Oiga, tenga un poco de respeto, es la de Dios.

-Si esta es su casa dígale que saque el mismo la basura. Siempre está esperando que nosotros hagamos el trabajo sucio por él.

Contesto Abigor sin bajar su tono habitual de voz.

-Es usted un mal educado.

Levanto la voz la joven.

-Y tu una inocente persona que está a punto de dejar de serlo. Mire.

Señalo al sacerdote.

Los dos hombres estaban hablando con el clérigo y sin previo aviso cambio. La piel, los ojos y los dientes se desprendieron de su cuerpo. Su tamaño aumento, debía medir 3 o 4 metros, y sus músculos ahora hacían de piel. De su boca sobresalían unos colmillos enormes y afilados, aunque las cuencas de sus ojos estuviesen vacías aun podía ver lo que le rodeaba.

La joven no paraba de dibujar la cruz con su mano derecha en el aire y rezar mientras los dos hombres intentaban poner fin a la vida de aquella aberración. Pero los disparos de la escopeta solo le cabreaban más y la espada del monje, que lo que los mantos negros ocultaban, no conseguía profundizar lo suficiente en los endurecidos músculos. El vaquero de la escopeta fue agarrado y le arranco la cabeza de un mordisco. Su cuerpo fue usado como arma arrojándolo contra el monje que quedo incapacitado para continuar la pelea.

-El equipo local se va al banquillo, es hora de que el equipo visitante entre en el juego.

Se levantó y se acercó a aquella monstruosidad.

-Abigor.

Casi no se entendía lo que salía de aquella pestilente y malograda boca.

-Esta vez no tienes guardaespaldas ni escudos humanos, ahora mismo eres tan dócil como un gatito.

-Voy acabar contigo.

-Muérete.

Abigor saco su wakizashi, salto y le corto la cabeza en cuatro pedazos.  El cuerpo se deshizo, el trabajo estaba hecho.

La chica lo había visto todo y aún seguía rezando. Abigor cogió su móvil y llamo a su maestro. Le explicó lo sucedido y le pregunto que debía hacer con ella, dejarla al equipo de limpieza o cerrarle la boca para siempre. Por suerte para ella el maestro le dijo a Abigor que un par de ojos atentos les podrían venir bien. Después de sacarla de la iglesia le explico un poco como funciona el mundo y que tenía que estar muy atenta.

Aquella joven se llamaba Rose y había ido a rezar por una señal. Su sueño era irse a ver mundo pero su padre quiera que siguiese sus pasos. Se tomó aquella horrible aparición como señal de que debía irse y así hizo.

En cuanto a cabo con Rose, Abigor, se fue directo al aeropuerto pero allí se encontró con una indeseable sorpresa. 10 hombres armados y trajeados lo rodearon en el aeropuerto. Cazadores.

-Abigor, has violado el los tratados de territorio y has propiciado la muerte de un cazador miembro de nuestro honorable clan.

-Si por cazador te refieres a un gilipollas prepotente que se metió en una pelea sin saber a lo que se enfrentaba, si soy culpable.

-Ese gilipollas que dices era el hijo más joven de nuestro líder… y también mi hermano pequeño.

No tenía tiempo para tonterías. Abigor se desvaneció y les quito las armas sin que se dieran cuenta, las hizo desaparecer y volvió ser visible.

-Sabes te pareces a tu hermanito, has venido a por mí sin saber a qué te enfrentas.

Abigor se puso a andar pero lo que dijo enfureció aquel hombre, que sacó un cuchillo y apuñalo a vigor por la espalda pero su cuerpo se desvaneció. Reapareció delante del hombre desquiciado y le pego dos tiros, uno en cada rodilla, dejándolo lisiado e incapaz de volver cazar.

Después de eso Abigor se esfumo y consiguió volver a Japón pero desde aquel día es el más buscado por las agencias de todo el continente americano.

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